Javier Garciadiego: conversando sobre Historia.

En esta ocasión, tuve el honor de platicar con uno de los historiadores mexicanos más importantes de nuestro tiempo. El Dr. Javier Garciadiego, presidente de El Colegio de México, para charlar, junto con Yuriria Contreras y la productora Silvia Ramírez, sobre uno de los proyectos para difundir el pasado de nuestro país que más éxito tienen en este momento: el programa de radio Conversaciones Sobre Historia.

Este programa surgió luego del fallecimiento de otro gran historiador mexicano: Gastón García Cantú; quien tenía un espacio en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) llamado Conversaciones.

"El programa de García Cantú duró aproximadamente diez años-dice Garciadiego- hasta su fallecimiento en abril de 2004".

En ese momento, el IMER, casa productora del programa, le propuso al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) que el espacio tuviera otro conductor, ya que contaba con muchos radioescuchas.

En ese momento, Garciadiego era el director del INEHRM y pensó que era buena idea conservar el programa, aunque no sabía a quién proponer para que lo condujera. Ana Cecilia Terrazas, funcionaria del IMER le sugirió que él lo hiciera. "Yo no tenía ninguna experiencia en los medios de comunicación, jamás había entrado a una cabina de radio, y de repente me encontré conduciendo un programa".

Con el apoyo de una de las voces más famosas en la radio pública de los últimos 20 años, Yuriria Contreras, y la producción de Silvia Ramírez, Garciadiego aceptó la oferta y el sábado 1 de mayo de 2004 nació Conversaciones sobre Historia.

Al comenzar el programa, Yuriria Contreras y Silvia Ramírez se encontraron con un gran historiador, muy respetado en el campo académico, pero que nunca había trabajado en los medios de comunicación.

Sin embargo, eso no fue ningún problema para que el programa encontrara su ritmo.

"Yo le dije –recuerda Silvia Ramírez-, mire Dr. usted ha dado clases durante muchos años. Haga de cuenta que está dando una clase más y que todos los radioescuchas son sus alumnos. Sólo tenga cuidado en usar frases cortas, palabras sencillas y no dé demasiados datos para que el público no se confunda”

No se trataba tan sólo de repetir el modelo que había usado don Gastón García Cantú durante varios años. El anterior programa estaba basado en la capacidad que tenía don Gastón para hablar de muy diferentes temas, algo que Garciadiego prefirió no imitar.

"Don Gastón hablaba prácticamente de cualquier tema. Cada sábado platicaba sobre algo distinto, imbricando muchas veces al presente con el pasado. Yo no puedo hacer eso, no es mi estilo".

En cambio, Garciadiego ofreció al IMER algo distinto: hacer una historia cronológica de la Revolución Mexicana, en donde se examinara con detalle los aspectos políticos, económicos y sociales de esa etapa. A partir de entonces, Conversaciones sobre Historia ha analizado el Porfiriato, el Maderismo, las figuras de Zapata, Villa y Carranza, y muchos otros aspectos sobre esa etapa de la historia de México.

“Sentí una enorme responsabilidad al sentarme el primer día y estar ante el micrófono, y la sigo sintiendo. Cuando uno sabe que lo están escuchando decenas o centenas de miles de personas uno debe ser muy responsable y balanceado en sus juicios; ni condenar en exceso a ciertos personajes que te resultan antipáticos, ni ensalzar a aquellos con los que simpatizas”.

Y es que Conversaciones sobre Historia cuenta con un público muy fiel, y al mismo tiempo muy exigente, que constantemente hace preguntas sobre lo que Garciadiego está platicando.

“Por esa razón debo ser muy balanceado, muy maduro en mis juicios y muy riguroso con los datos. Jamás puedo improvisar, prefiero decirle al público que me pregunta que no tengo la respuesta, pero la próxima semana lo contestaré”.

Para realizar el programa, Garciadiego destina los viernes por la tarde a escribir el guión de cada sábado.

“El programa lo preparo los viernes en la tarde. Salgo del Colegio de México temprano y le dedico tres o cuatro horas a preparar el programa, me gusta hacerlo desde las cinco hasta antes de cenar, y luego el sábado me levanto muy temprano, como a las seis para darle una repasada. Si no dispongo del viernes en la tarde, entonces me desvelo preparándolo”.

Cada programa exige un guión de entre cinco y seis páginas, y en los casi cinco años de trabajo, ha escrito casi dos mil páginas, que espera convertir pronto en un libro.

El principio del programa no fue sencillo. El público constantemente llamaba para decir que extrañaba a don Gastón, igual que Garciadiego.

“Fue mi maestro, mi director de tesis de licenciatura y lo quise mucho”

Pero poco a poco el programa agarró su ritmo, hasta volverse en uno de los más exitosos que produce el IMER.

Si bien el peso del programa lo lleva Garciadiego, un elemento muy importante es Yuriria Contreras, una locutora con una gran experiencia en los medios de comunicación, quien participa en Conversaciones sobre Historia desde su inicio en 2004.

“Yo fui invitada a trabajar en este programa, y desde que hicimos el piloto supe que esto era justamente lo que quería hacer”.

“Disfruto mucho el trabajar con el Dr. Garciadiego, ya que hacemos un programa en el que una persona con un gran conocimiento lo pone a disposición del público, quien lo retribuye con sus llamadas y preguntas.”

“En este caso –dice Yuriria Contreras- a mí me toca hacer el papel de conductora, pero de una forma discreta, puesto que el rol principal es del Dr. Garciadiego. Yo lo que hago es establecer un vínculo con el público al dar los teléfonos, leer los recados que recibimos, a veces aclarar algún término usado por el Dr. y cosas así, pero mi participación en realidad es mínima”.

Desde que comenzó a planearse este programa, Garciadiego dejó claro que Conversaciones sobre Historia no trataría sobre el presente de México.

“El IMER tiene un gran equipo de politólogos, sociólogos, internacionalistas y economistas que aborda esos temas en los noticiarios del Instituto. Yo prefiero enfocarme en la historia”

“En algunos momentos he abordado historiográficamente los problemas del presente mexicano. En 2006, por ejemplo, dediqué varios programas a platicar sobre la historia electoral mexicana durante el siglo XX”

“Sin embargo, siento con orgullo que al público le satisfacen mis explicaciones históricas, pero mis explicaciones políticas les resultan muy polémicas. Inmediatamente mis radioescuchas me conminan a que vuelva a la historia”.

En algunas ocasiones, Garciadiego ha tenido que ausentarse del programa por motivos personales o laborales.

“Antes grabábamos el programa, pero nos dimos cuenta de que a la gente le gusta que lo hagamos en vivo, porque puede participar”

Entonces, decidieron repetir aquellos programas que habían tenido éxito. Sin embargo, desde hace tiempo, Garciadiego y sus productores han encontrado una tercera opción que les ha resultado más conveniente: vía el INEHRM, han invitado a otros historiadores para que se encarguen del programa durante las ausencias de su conductor titular.

“Esta solución la pudimos aplicar gracias a José Manuel Villalpando, director del INEHRM, quien propone a los historiadores que cubren alguna de las sesiones cuando yo no estoy. De esa forma el programa sigue transmitiéndose en vivo, y vamos preparando a nuevos difusores de la historia, para cuando yo me retire definitivamente de él”.

Garciadiego considera que el programa podría seguir luego de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, en 2010. Pero tiene muy claro cuál es su límite historiográfico.

“He pensado en no ir más allá del Postcardenismo. Quizá aborde un poco sobre la transición en el sistema político mexicano con Manuel Ávila Camacho, pero de ninguna manera abordaría a Alemán o los presidentes subsiguientes, por la simple razón de que no conozco a profundidad esos periodos, no me sentiría capaz de mantener un programa con la calidad que hemos tenido hasta ahora”.

Cuando ese momento llegue, dice Garciadiego, el programa podría recomenzar analizando con otras perspectivas al Porfiriato y la Revolución Mexicana, o podría comenzar uno nuevo, con otro historiador que conociera ampliamente la etapa contemporánea de México. Pero eso dependerá de los intereses de las casas productoras de Conversaciones sobre Historia: el IMER y el INEHRM.

El programa de Javier Garciadiego se ha distinguido por el alto nivel con el que maneja los temas, y el lenguaje sencillo que utiliza para interesar a su público.

“Para mí, la difusión de la historia no es hablar de hechos triviales. En mis programas jamás hablaré de página roja, sexo o corrupción desde una perspectiva amarillista. Yo considero que la difusión de la historia no es buscar los temas fáciles y accesibles, sino hacer asimilables y comprensibles los procesos complejos”.

La censura jamás ha irrumpido en el programa. Garciadiego ha tenido completa libertad para hablar sobre los personajes de la Revolución, lo que le ha traído la satisfacción de ser reconocido y apreciado por sus radioescuchas.

“A veces, luego de dar conferencias o presentar libros, la gente se me acerca para decirme que escuchan el programa y me felicitan, eso es muy halagador para mí”.

Y este público tiene sus preferencias históricas. Garciadiego me comenta que la Revolución Mexicana, especialmente su lado militar, llama mucho la atención de los radioescuchas. La expedición Pershing tuvo más impacto en el programa que la Guerra Cristera.

Y por el lado de los personajes, los luchadores sociales son más favorecidos que los “constructores de instituciones”. Villa, Zapata y Flores Magón tienen un mucho mejor recibimiento que Carranza, Obregón o Calles.

“La antipatía por Calles y Obregón es increíble. Recibimos muchas llamadas diciéndonos que no deberíamos hablar de ellos porque fueron unos dictadores petulantes”

Obviamente, la historia que cuenta Garciadiego en su programa incluye a todos estos personajes y muchos más, porque su objetivo es contribuir a un mejor conocimiento y comprensión de la historia mexicana.

“Me gustaría que la radio pública contara con más programas sobre historia. Ya tenemos El Siglo XIX, de José Manuel Villalpando, y el mío, sobre Revolución Mexicana; pero nos hacen falta programas sobre historia prehispánica, colonial, contemporánea; y también acerca de la historia de otros tiempos y lugares. Estoy seguro de que un programa sobre la Grecia Clásica o sobre Egipto sería todo un éxito”.

Y es que la radio, finaliza Garciadiego, es un excelente medio para difundir ideas, y de ese modo contribuir para que este país tenga un mayor conocimiento de su pasado.

Por su parte, Yuriria Contreras menciona: “yo creo que el público está ávido de escuchar este tipo de programas, y qué mejor que lo haga un investigador apasionado de su trabajo y que lo brinda con cariño a sus radioescuchas”.

Si alguna vez no lo has escuchado, te recomiendo ampliamente que lo hagas. Conversaciones sobre Historia se transmite todos los sábados a las 9 am por Horizonte, 107.9 FM y por XEB, 1220 AM, y lo puedes escuchar también en su página web, además de que puedes oír y bajar sus emisiones anteriores en la página del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.